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En entornos empresariales es habitual tener que “capar” o deshabilitar de alguna forma los puertos usb y similares para evitar que usuarios se lleven información confidencial o protegida en pendrives o discos externos.

En Windows XP había formas de hacerlo tocando claves de registro pero con la llegada de Windows Vista y Windows 7 Microsoft introdujo una manera más comoda de realizar estas tareas y es mediante directivas locales.

Concretamente para habilitar la restricción de uso de almacenamientos extraíbles en las máquinas Windows 7 el proceso es el siguiente:

– Abrir el editor de politicas de grupo (Menú Inicio->Ejecutar->gpedit.msc)
– Navegar por la Directiva Local->Configuración del equipo->Plantillas administrativas->Sistema->Acceso de almacenamiento extraíble
– En este punto, buscar y habilitar las siguiente 5 directivas:

* Discos extraíbles: denegar acceso de ejecución
* Discos extraíbles: denegar acceso de lectura
* Discos extraíbles: denegar acceso de escritura
* Dispositivos WPD: denegar acceso de lectura
* Dispositivos WPD: denegar acceso de escritura

De esta forma evitariamos el uso de pendrives, o móviles o reproductores multimedia. Por ejemplo si en lugar de habilitar estas 5 directivas habilitamos solamente la directiva:

* Todas las clases de almacenamiento extraíble: denegar acceso a todo

No se podría acceder tampoco al CDROM además de los pendrives y demás.

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Viaje a Perú

Bueno, realmente el tema que me ocupa hoy se escapa y mucho de la temática habitual del blog pero al igual que el tipo aquel del anuncio del Scattergories, el blog es mio y hago lo que quiero con el jejeje.

Ahora en serio, un servidor se acaba de casar (si, encontré una incauta….parece increíble lo se) y mi señora y yo nos hemos ido a Perú de luna de miel asi que nos gustaria compartir la experiencia del viaje con quien tenga a bien pasarse por este blog y le interese este fascinante país.

Asi pues, vamos allá. Esta entrada se irá actualizando con lo que vayamos haciendo cada dia.

Dia 1 (14 de Septiembre: Llegada a Lima):

Después de 12 horitas de vuelo, contando con una escala en Madrid y saliendo de Santiago de Compostela aterrizamos en Lima a eso de las 18:00 hora local (sumar 7 horas para saber la hora española) y nos estaba esperando la gente de la agencia peruana Inkandina que es con quien hemos contratado el itinerario. He de decir que realmente el vuelo no fue tan duro como esperaba, no se me hizo tan largo a pesar de que no fui capaz de pegar ojo. Sonia tampoco durmió nada y nos vimos dos pelis bastante aceptables asi que no estuvo mal, lo peor la comida que es bastante mala pero por lo demás genial, el avión (un Airbus 340) es enorme y no se mueve apenas con lo que pasado un rato ya no te parece ni que estes volando.

Como decia nos recogió la agencia y nos llevaron al hotel San Agustin Exclusive que esta situado en Miraflores, que viene siendo el barrio pijo de Lima, y después de hacer el check-in en el hotel nos dio tiempo a probar un “Pisco Sour” que es una especie de mezcla entre el aguardiente peruano con jugo de limón y luego fuimos a dar un paseo por un par de manzanas a buscar un cambista para poder canjear unos dolares por pesos. Acto seguido nos volvimos al hotel ya que mañana salimos a las 6 de la mañana para Ica. ¡Estoy emocionado con la idea del sobrevuelo a Nazca!

Dia 2 (15 de Septiembre): Ica-Nazca

Nos levantamos a las 5 y media para ducharnos y a las 6 nos recoge nuestro trannsporte de Inkandina para llevarnos a la estacion de bus para coger el bus a Ica. Alli cogemos el bus, de la compañia Cruz Del Sur, que es una maravilla con asientos supercomodos que parecen de cuero, muy espaciosos y confortables. La verdad es que esta compañia de buses es magnifica, el servicio fue genial.

De camino pudimos apreciar los enormes ghetos de chabolas que rodean las colinas a las afueras de Lima.

Pasadas 4 horas y tras dejar atras Paracas llegamos a Ica y mas concretamente al hotel Las Dunas. La verdad es que describir conpalabras este hotel es dificil, no comprendemos como tiene solamente 3 estrellas cuando es de lejos el hotel mas bonito que hemos visto y con mejor servicio. Basta decir que parece un oasis en medio del desierto, con 3 piscinas climatizadas enormes, pistas de tenis, futbol, sauna, gimnasio, restaurante, bar,etc….y las habitaciones no son habitaciones sino mas bien casas enteras. Son como minipisos…sinceramente impresionante. Escribo estas lineas precisamente desde nuestra habitacion despues de haber disfrutado de un baño en la piscina climatizada a 29 grados a la luz de las estrellas (aqui ahora mismo anocheche sobre las 6 y media) y después de haber disfrutado de una buena cena con musica en directo y todo.

Pero todo eso ha sido despues de un dia increible que ha comenzado con el sobrevuelo a las Lineas de Nazca. Solo decir que las pocas dudas que teniamos sobre esta actividad se han disipado en cuanto llegamos al aerodromo. Es una visita a nuestro entender totalmente indispensable si uno viene a Perú, la experiencia de ir en la avioneta sobre el desierto contemplando esos dibujos desde 180 metros de altura es increible. Por cierto nosotros ibamos con algo de miedo a vomitar por el movimiento de la avioneta, tanto que no desayunamos para evitar vomiteras jeje e incluso tomamos una Biodramina para el mareo pero tengo que decir que no es para tanto lo que se mueve la avioneta y nos parecio muy llevadero. Es mas, ninguno de los otros pasajeros que venia en nuestro vuelo ni en los anteriores sufrio ningun problema. La verdad es que se va muy bien y es una experiencia unica que recomiento a todo el mundo. Una pasada, en serio.

Despues de eso la gente de Inkandina nos llevo a una bodega tradicional de Ica, que es digamos la cuna de los Piscos (vinos peruanos), para ver como elaboran el Pisco y poder degustarlos. Estuvimos alli un rato viendo el mecanismo tradicional y rudimentario que usan, basado en lo que les enseñaron los españoles durante la conquista, y acto seguido degustamos la variedad de Piscos que elaboran en esa bodega. Son bebidas bastante fuertes en general aunque sin exagerar, la mas floja tendra unos 15 grados de alcohol y las mas fuerte que probamos 43 grados aunque las hay de mas. De la de 43 grados compramos una botella por 20 soles (unos 5 euros) para traer para España.

Y despues de la bodega llego Huacachina, la Laguna u Oasis de Huacachina. ¡Que pasada!. Es un oasis en medio de un enorme desierto anexo a la ciudad de Ica y de una extension de 300 Km. Este desierto pertenece al desierto de Atacama, el segundo mas grande del mundo despues del Sahara.

La laguna es preciosa, con un hotel que anteriormente era un monasterio jesuita, pero lo mejor vino cuando contratamos un tour por el desierto. Te llevan en un buggie a toda velocidad entre las dunas, subiendo dunas y bajandolas como locos, pegando saltos…vamos como un rallie pero en las dunas de arena. Si esto fuera poco, parabamos en la dunas mas grandes (inmensas, en serio, algunas de casi un kilometro de caida) para tirarnos con una tabla de snowboard por ellas. A esto le llaman Sandboard, y es increible. Una sensacion tremenda, un subidon de adrenalina que termina en la falda de la duna con los pantalones y los playeros totalmente llenos de arenas pero deseando volver a tirarte jeje.

Esto del tour del desierto en Huacachina y el sobrevuelo a Nazca es absolutamente necesario si uno viene a Ica, puesto que es con diferencia lo mejor. Ah, y si se puede hospedarse en Las Dunas. Es un lugar increible.

Buenos os dejamos que tenemos sueño y mañana a las 6:45 nos vamos para Islas Ballestas. Ya os contaremos.

!Un saludo desde Ica!

Dia 3 (16 de Septiembre): Paracas-Islas Ballestas

Lo de hoy ha sido también algo memorable. A primera hora nos levantamos para ir en barca a Islas Ballestas. Son unas islas situadas a unos 13-14 km de la costa de Paracas, que es un pequeño pueblo de unos 800 habitantes, situado en el desierto de Atacama pero a orillas de Pacífico. Esta paradoja de ser un desierto y a la vez tener un océano es una de las cosas que hace a este sitio tan especial.
A las 8 salimos en barca hacia las islas, pudiendo observar de camino el tranquilo Océano Pacífico y también otra de las enigmáticas figuras que pueblan Perú, el candelabro. El candelabro es una figura que, al igual que las de Nazca, está dibujada sobre la arena y ha sobrevivido al paso del tiempo gracias a que en Paracas solo llueve 20 mm cúbicos al año (sí, milímetros) y debido a que al dibujo no le da el viento directamente. Esto es porque está situado en una falda de una colina. Después de dejar atrás el candelabro, tardamos unos 15 minutos en llegar a Islas Ballestas. Las Islas Ballestas reciben este nombre porque tienen muchas formas rocosas en forma de arcos.
Realmente es difícil describir lo que se vive una vez allí, uno se ve envuelto en un enjambre de miles de pájaros que te rodean y sobrevuelan a la vez que puede observar sobre las rocas de las islas a los lobos marinos o a los pingüinos de Humboldt. No se puede desembarcar en la isla ya que el hecho de que la habiten tantos miles de pájaros hace que esté permanentemente cubierta de guano (para los profranos: mierda de pájaro). El guano es uno de los mejores fertilizantes del mundo. Perú exporta este guano y por tanto no permite a nadie subir a la isla, ya que cada 5 años se recoje el guano.
Cabe decir que estas islas son uno de los sitios más secos del mundo y que es un paisaje realmente increible, ver toda esa fauna tan diversa y de una manera tan cercana.

Como decíamos Paracas es un pueblo costero muy pequeñito que sufrió gravez daños debidos a un tsunami en 2007, así que parte de el está en reconstrucción. Es un pueblecito que vive de la pesca y del turismo y la gente es muy agradable y sencilla.
Una cosa interesantes es que Paracas significa “lluvia de arena” en quechua, ya que los vientos en esta zona son bastante fuertes, sobre todo a partir del mediodía y se forman tormentas de arena que reciben el nombre de paracas.

Después de volver de Islas Ballestas, nos decidimos a hacer un tour por la Reserva Nacional de Paracas. La Reserva consiste en un mar de dunas y arena, salpicado de playas bañadas por el Océano Pacífico. Los paisajes son muy bellos, en algunos lugares recuerdan a los paisajes lunares y es bonito apreciar distintos tipos de tonalidades en la arena, dependiendo de la zona: rojos, amarillos, más blanquecinos, grises… En el centro de la Reserva hay un museo y tiene numerosas playas al pie de unos acantilados impresionantes.
El paisaje a pesar de ser totalmente diferente al de Islas Ballestas, es muy bonito y evocador, incluso pudimos apreciar fósiles de muchos miles de años de antigüedad. Ah, se me olvidaba, en una de las playas de la Reserva se pueden apreciar a los flamencos.
Pero lo mejor se reservaba para el final. A la hora de comer nuestro guía (un taxista la mar de majo y que sabía un montón), nos llevó a una zona de la Reserva conocida como Bahía de Lagunillas, que tiene una playa con el mismo nombre. El sitio es increible, como un oasis fértil en medio de un mar de arena. Allí pudimos degustar marisco y lenguado recién pescado, más fresco imposible. Estaba realmente delicioso y además pudimos comer a 5 metros de la orilla del océano.
Realmente no sabemoms si era mejor el paisaje o la comida.

Aquí se terminó la visita a la Reserva Nacional y también la visita a Paracas. Pasado el mediodía cogimos el bus de vuelta a Lima y hace un rato hemos llegado y ahora escribimos estas líneas desde el hotel.
Estamos bastante cansados y mañana a las 6 de la mañana cogemos un avión para Cusco, así que por hoy nada más.

Dia 4 (17 de Septiembre): Cusco y sus ruinas Incas

Hoy hemos disfrutado del tour por la ciudad de Cusco y sus ruinas Incas de Korikancha, El Templo de Sacsayhuamán, Qenqo, Puca Pucara y Tambomachay.

El dia digamos que ha sido totalmente diferente a los anteriores, menos actividades de accion y mas de cultura y observacion. Eso si, ha sido igual de interesante y fantastico.

La cuidad de Cusco es fantastica, con su arquitectura tirando a colonial, sus aceras y calles adoquinadas y casitas bajas….
Esta situada en un valle entre un monton de montañas en las faldas de las cuales la ciudad se esta extendiendo. De noche ha sido precioso ver todo el valle lleno de luces y las faldas de las montañas tambien, fue genial.
La gente aqui es igual de amable y encantadora que en el resto del Perú que hemos visto hasta ahora, el tiempo es bueno sobre todo para nosotros ya que aqui esta terminando el invierno y aunque hace sol la temperatura no es demasiado elevada. Eso si, los cusqueños se quejan de que hace frio…claro esta que para nosotrs que venimos de Galicia esto es una chiquillada jeje, son unos flojos.

De la ciudad en si hablaremos mas mañana ya que tenemos todo el dia libre por la cuidad para hacer lo que queramos asi que recorreremos la ciudad y sus callejuelas, veremos mas monumentos e iglesias y haremos mas compras. Ademas pensamos ir a un local a ver baile tradicional de Cusco, vamos lo que vendria siendo aqui un tablao.

Hoy por la cuidad en si hemos visto algo la Plaza de Armas, que es la plaza principal de Cusco y que fue donde los españoles ejecutaron a Atahualpa Yupanqi (un rey inca).

Fuimos a ver el Korikancha, un centro espiritual de adoracion inca que fue todo un descubrimiento, a pesar de que gracias a los sacerdotes dominicos y jesuitas que vinieron con la Conquista solo queda un 30% de el. A los muy bestias no se les ocurrio mejor idea que contruir una iglesia y convento justo encima del templo Inca…..en fin todo un desastre.

A pesar de eso, lo que queda conserva la magia de las construcciones incas, con sus misteriosas proporciones, sus tecnicas prodigiosas de construccion que les permitian tallar las rocas enormes y hacerlas encajar unas en otras como si fuera un puzzle sin que quepa un solo pelo en las juntas, su orientacion a ciertas estrellas…etc….
Se aprecia una perfeccion increible en las piedras talladas del Korikanche que es debido a que era un templo de culto a los dioses, y por eso en esos casos se esforzaban mucho mas para construirlo perfecto. Como ya dije lo realmente triste es verlo mezclado con el convento dominico y la iglesia, y ver como los monjes cortaron sin pudor por la mitad el Korikancha sin importarles lo mas minimo destruir tal tesoro.

Despues del Korikancha nos dirigimos a ver tres iglesias en Cusco que curiosamente se hallan las tres pegadas y comunicadas entre si dentro a traves de enormes puertas. Las iglesias son La Sagrada Familia, La Catedral de Cusco y la iglesia del Triunfo.

La verdad es que fue sumamente interesante y didactica esta visita, las iglesias son magnificas por dentro, cada una radicalmente distinta en cuanto a estilo pero las 3 son muy ricas en adornos, frescos, retablos en oro y plata, capillas,etc…en especial la Catedral es unica y visita obligada. Es fantastico apreciar el mestizaje cultural y de estilos que se produjo aqui entre el estilo español y catolico y la religion de los incas dando lugar a una especie de hibrido impresionante.
Se aprecian frescos aparentemente catolicos en los que si nos fijabamos bien veiamos simbologia incaica, por momentos nos sentimos dentro de la pelicula El Codigo DaVinci buscando simbolos en todos los cuadros, retablos,etc…tremendo

Por ejemplo un detalle curioso fue un fresco que trajeron los españoles en el que ilustraban al Apostol Santiago sobre su caballo blanco matando a los moros…solo que en este caso sustituyeron a los moros por…¡incas!. Le pusieron Santiago Mataincas en lugar de Matamoros, al parecer era la forma de los curas españoles de sugerir a los nativos lo que podria ocurrir si no aceptaban convertirse al catolicismo. Como este detalle hay miles, en especial en la Catedral que estaba literalmente infesatada de cuadros enormes, algunos de mas de 10 metros de alto. Incluso en las bovedas habia frescos impresionantes, algunos pintados por artistas españoles e italianos y otros por artistas cusqueños. La verdad es que, como decia, esta mezcla da lugar a algo muy rico e interesante y digno de ser visitado y admirado. La unica pena es que dentro no se permite sacar fotos ni videos, con lo cual no tenemos documento grafico de lo alli visto y creedme que es una enorme pena que me queda. Paula, se que estas leyendo esto y creeme si te digo que teneis que venir algun dia Abraham y tu a ver esto porque tu si pones un pie dentro de la Catedral yo creo que no cierras la boca del asombro hasta que pongas el pie fuera jejej. En serio te encantaria ver todo el arte que hay alli dentro. Nos quedamos muy cortos con la descripcion.

Despues de salr de ver las iglesias estupefactos por lo visto alli nos aguardaba lo mas gordo: La Fortaleza de Sacsayhuamán.
Describir Sacsayhuamán con palabras se hace realmente duro, es un lugar ubicado en un cerro altisimo a unos 3700 metros de altitud (unos 300 mas que Cusco) y desde el que se tienen unas vistas de la ciudad que te dejan sin aliento.
Se dice que pudo ser una especie de residencia para la clase alta Inca, a pesar de que le llaman Fortaleza no parece que tuviera fines militares. Lo que es increible es su construccion, tambien con ese perfecto tallado de las enormes piedras (algunas de 8-10 metros de alto y 124 toneladas de peso) que encajan unas con otras con una perfeccion milimetrica que aun hoy nadie sabe como conseguian. Hay algunas piedras que llegan a tener 11 o 12 angulos tallados, sencillamente increible si uno no lo ve con sus ojos no lo cree. Como prueba de esto dire que me gaste toda la bateria de la camara de video ahi, es que no podia dejar de grabar…..
La estructura tiene varios niveles y se conserva sobre un 30%, una tragedia desde luego ya que viendo lo majestuoso que es lo que queda pues si uno se imagina como pudo ser entero….debio ser algo superlativo. Al menos esta vez el hecho de que quede tan poco no se debe a los españoles como casi siempre sino al la dejadez del gobierno peruano que durante años permitio a los cusqueños utilizar el lugar como cantera e ir extrayendo piedras para sus construcciones. A dia de hoy tienen leyes de conservacion de patrimonio y esto ya esta totalmente prohibido y controlado pero el daño ya esta hecho.
Aun asi, como digo, es un sitio magico.

Y despues de Sacsayhuamán nos dirigmos a ver las 3 ultimas construcciones incas de la zona que son Qenqo, Puca Pucara y Tambomachay. Al parecer Qenqo era una zona ceremonial y relacionada con ritos astronomicos incas, es muy bonita aunque queda poco ya que, como no, los religiosos españoles ordenaron destruirlo.
Puca Pucara es una atalaya que al parecer servia de puesto de vigilancia de la zona inca y esta situado en un terreno muy elevado.
Y Tambomachay fue lo ultimo que vimos, se le conoce como el Templo del Agua ya que de el salen manantiales a los que se atribuyen propiedades curativas y magicas, como de juventud eterna o gran fertilidad. Esta situado todavia mas arriba que Puca Pucara, a 3800 metros de altitud donde el soroche o mal de altura ya se empieza a dejar sentir provocandote que te fatigues con facilidad en las caminatas.

En fin que eso fue todo por hoy, un dias mas y otro dia realmente inolvidable. Estamos deseando adentrarnos mas en los secretos de Cusco mañana y poderlos escribir aqui. Ahora estamos agotados y creo que toca dormir algo.

Dia 5 (18 de Septiembre): Cusco

Hoy hemos tenido dia libre en Cusco. Teniamos la opcion de una excursion opcional al pueblo de Maras y la salineras de Moray, que tenian muy buena pinta tambien y nos queda pena por no verlas. Pero es que Cusco atrae demasiado y era mucha la tentacion de tener todo un dia libre para pasear por las calles estrechas y empedradas de Cusco y empaparse del ambiente apacible de la ciudad y de los cusqueños.

Hemos paseado una vez mas por la Avenida del Sol, la avenida principal de la ciudad. Ademaś hemos visitado el museo Inca, que es muy interesante, y tambien el museo de Los Mercedarios asi como el museo de Korikancha, el museo Contemporaneo y el barrio antiguo de San Blas. Esto entre otras cosas que me vienen ahora a la mente porque hemos pateado bastante la ciudad y hemos apurado bastante el tiempo asi que es posible que se me quede algo en el tintero.
La pena es que en los museos no nos dejaron ni grabar ni sacar fotos con lo cual tenemos poco testigo grafico de lo visto hoy, y realmente es un lastima. Por ejemplo en el museo de los Mercedarios pudimos ver un custodia de oro macizo, la segunda custodia mas grande del mundo despues de la de Tierra Santa y por delante de la española. La custodia era increible, verla delante de los ojos brillando tanto la verdad es que te dejaba prendado. Una pena no haber podido sacarle una foto…

En ese mismo museo tambien vimos una celda cerrada donde vivia uno de los monjes antiguamente recluido y que se paso la vida pintando todas las paredes de la estancia cual pintura rupestre. A un lado pintaba cosas referentes al mal y al demonio y al otro lado cosas referentes al bien y a Dios. Algo dificil de describir el adentrarse en la estancia, precioso. La estancia estaba dividida en dos habitaciones, cada una como digo dedicada a una tematica, y era impresionante sentir como en la habitacion dedicada al mal se respiraba peor, se sentia como mas presion sobre uno mismo y en cambio al pasar a la estancia del bien todo era luz y uno respiraba mucho mejor. La verdad es que esta sensacion me resulto algo perturbadora. Incluso en cada una de las estancias habia una pequeña ventana alta y unas escaleras que permitian al monje alzarse hasta la ventanita. La utilizaba para confesar a los fieles, la ventanita del lado del mal era para confesar a la gente que habia cometido graves pecados y la del lado del bien para confesar los pecados leves.

En cuanto a los museos vimos de todo, en el museo Inca se puede ver toda la informacion referente a esta cultura. Desde sus origenes pasando por toda su tecnologia, la conquista española, etc…todo muy didactico e interesante. El resto de museos tambien nos gustaron mucho.

Por supuesto tambien visitamos los abundantes mercadillos, a veces mercados enormes, de la ciudad y pudimos apreciar la abundante y preciosa artesania cusqueña. Por cierto que Cusco es en si un enorme mercado ya que aqui la gente por la calle no para de ofrecerte cosas, de todo tipo, desde gafas de sol hasta tours por alguna ruina, o cualquier tipo de artesania que fabrican. Alguno puede resultar demasiado insistente pero nunca llegan a molestarte, en cuanto te acostumbras a que te ofrezcan constantemente de todo no te resulta molesto para nada. Algo curioso es que aqui hasta la gente de los restaurantes tiene a alguien fuera del restaurante intentando “reclutar” clientes, cada vez que pasas por delante te enseñan la carta y te intentar vender las bondades de su local jeje. Esto nos resulto de lo mas llamativo. Ah un truco importante para el que quiera venir a Cusco, aqui los cambistas de dinero callejeros no llevan un peto verde fosforito como en Lima sino uno color caqui de tipo de estos que llevan los exploradores y tienen un simbolo de dolar en el pecho a la izquierda. Comento esto porque nosotros tardamos en encontrar uno porque buscabamos el famoso peto verde de los de Lima y claro….al final fue facil, sobre la mitad de la Avenida del Sol hay muchos,y de hecho se suelen juntar en corrillos frente a las casas de cambio para hacerles la competencia ya que ellos dan mejor cambio que las casas de cambio. Otra cosa a tener en cuenta para cambiar dinero en los cambistas es que es mejor hacerlo de dia que de noche ya que de noche te dan peor cambio, digamos que se cobran un impuesto por dar servicio nocturno.

Lo que es de locos en Cusco es el trafico, aqui no respetan los semaforos verdes para los peatones ni los propios guardias jeje.
Tienes que irte metiendo poco a poco y los coches hacen mas o menos igual. Aunque parezca mentira con este sistema la cosa les funciona por lo que se ve bastante bien y no hay mayores problemas. Eso si hay que ser algo prudente ya que no es la cosa como en España.

No se si ya comente el tema del mal de altura. Nosotros no nos hemos visto afectados especialmente pero por si acaso en los hoteles si te ves agobiado y lo necesitas en la mayoria te dan hasta oxigeno. Nada mas llegar te ofrecen mate de coca (no confundir con cocaina jeje) que va bien para el soroche o mal de altura e incluso puedes mascar las hojas de coca que dicen que es lo mas efectivo. Yo probe a mascarlas a modo de curiosidad, son extremadamente amargas pero no dejan mal sabor de boca. Aqui los peruanos dicen que el mal de altura en la mayoria de los casos es algo psicologico pero lo cierto es que algo si que se nota. Nosotros lo notamos ayer en Sacsayhuaman cuando quisimos tomar unas fotos de la fortaleza desde una posicion elevada y nos pusimos a subir unas largas escaleras muy rapido al llegar arriba estabamos sin aliento y nos costo bastante recuperarlo. En ese tipo de cosas si se nota y hay que andar con cuidado, ya lo advierten que lo que no se debe hacer sobre todo al poco de haber llegado aqui es hacer ejercicio ni comer fuerte ni beber alcohol y esas cosas. Tambien dicen que van mal los derivados lacteos.
Pero como ya digo para nosotros el unico inconveniente que nos provoco el soroche fue en ese momento y fue culpa nuestra por subir las escaleras rapido y no tomarlo con calma. En cuanto a dolores de cabeza y esas cosas no hemos notado nada significativo, aunque si alguien lo nota con mascar unas hojas de coca o tomarse un buen mate de coca asunto solucionado. Lo de la altura nos nos parecio un inconveniente, a pesar de que antes de venir si teniamos algo de recelo al respecto.

Aqui por todos lados hay gente con vestidos tipicos andinos (parecen agricultores) y portando bebes de alpaca. Se ofrecen para sacarse contigo una foto a cambio de una propina de 1 sol (aprox 25 centimos de euro). Muchas veces llevan a sus pequeños niños con ellas (suelen ser mujeres) y esto de los niños me acaba de hacer recordar otro detalle curioso de la gente de aqui. Debido a la altura en esta zona suele haber vientos fuertes y frios en la zonas mas altas, además tambien hace mucho sol. Esta combinacion hace que a los niños andinos se les irriten las mejillas y por ese motivo las tienen permanentemente enrojecidas e irritadas como si estuvieran siempre ruborizados. Es curioso pararse a mirarles y apreciar ese detalle, lo tienen todos. Creo que sacamos alguna de foto de ello.

Otro descubrimiento que realice hoy fue la Cerveza Cusqueña, no llega al nivel de Estrella pero la calificaria como mas que interesante. Espero poder llevarme un par de ellas (Abraham vete preparando).

Bueno creo que no hemos hablado nada del hotel que tenemos en Cusco. Se llama Hotel Picoaga y es fantastico tambien, al igual que los demas que hemos visto hasta ahora. El desayuno buffet es simplemente un escandalo, todo riquisimo y variedad de todo tipo. Hoy pude probar cacao de verdad, sabe totalmente distinto al colacao y similares. Su sabor es mas amargo, no lleva azucar y es mas solido, quiero decir que no esta en polvo totamente sino en pequeñas piedrecitas pero hay que decir que el sabor que le da a la leche es tremendo. A mi me gusto mucho y mañana pienso repetir sin falta.
Este hotel tiene al pasar la entrada un enorme patio colonial precioso, iluminado con luces en el suelo y con dos pisos. El piso de abajo forma una galeria con arcos de medio punto y la verdad es que queda precioso. Ahora que cuento esto decir que este tipo de patios de estilo colonial esta presente sin excepciones en todos los museos de la ciudad, al menos de los que nosotros hemos visto. Es la seña de identidad de este tipo de edificios en Cusco. Incluso cuando los dominicos construyeron su convento en el centro del Korikancha pusieron uno de estos patios. Son realmente preciosos y creo que les hicimos bastante fotos.

Bueno ya nos estamos extendiendo demasiado, habria mucho mas que contar de Cusco pero los detalles me van viniendo a la mente a rafagas jeje.

Solo decir que Cusco es un lugar que creo que nadie se arrepentiria de visitar. Lastima que nosotros no tengamos al menos otro dia u otros dos dias para terminar de verlo completamente.
Uno parece no cansarse nunca de pasear por sus calles adoquinadas y estrechas, sus callejuelas en cuesta que suben hacia las colinas de las montañas que rodean y que estan tambien infestadas de casas bajas apelotonadas unas a otras, sus preciosas plazas llenas de historia como la Plaza de Armas donde los españoles ejecutaron a Tupac Amaro, sus innumerables iglesias majestuosas y conventos, sin olvidar por supuesto las maravillosas ruinas incas dificiles de olvidar y por supuesto los cusqueños que son un pueblo amable y tranquilo que siempre tienen la sonrisa en la boca, que tratan al turista como si no lo fuera y que estan orgullosos de su pasado y de su grandioso patrimonio cultural.

Mañana rumbo al Valle Sagrado, nos leemos.

Día 6 (19 de Septiembre): Valle Sagrado

Hoy nos recogieron en Cusco a las 8 de la mañana para tomar el bus turístico hacia el Valle Sagrado de los Incas. Entre otras cosas, hoy hemos visitado las ruínas de Pisaq y su colorido mercado, Corao (con sus magníficas vistas del Valle), Calca, Yucay (desde donde ahora mismo escribimos estas líneas), Urubamba y finalmente la espectacular ciudad de Ollantaytambo, que todavía conserva casi toda la construcción Inca.

Nuestra primera parada fue Pisaq, situada a unos 36 km de Cusco. Para llegar a Pisaq hay que subir hasta Sacssayhuaman y, desde ahí, comenzar la bajada hasta el Valle Sagrado. Hay que decir que todo el Valle Sagrado en general es precioso. Durante todo el viaje las vistas que te acompañan son simplemente espectaculares. Permantemente rodeado de enormes montañas y cerros, mientras aprecias el bonito valle andino y las terrazas incas en las laderas de las montañas. Además, justo por detrás de las montañas que encierran el valle, podemos apreciar las cumbres nevadas de los Andes.
Pisaq es una pequeña ciudad atravesada por el río que más adelante se denomina Urubamba (nombre dado por la provincia por la que pasa). Tiene una bonita arquitectura colonial con sus casas bajas y sus balconadas. En el centro está el mundialmente conocido mercado de Pisaq, un mercado de artesanía muy famoso en el que sobre todo destacan sus magníficas cerámicas. Según nos comentaron, todos los domingos en este mercado hay una feria y, a la feria, acuden los caciques o alcaldes locales que descienden desde las montañas para asistir a la feria engalanados con sus trajes de gala y su corte. Al parecer, presenciar esto es todo un espectáculo pero al ser sábado el día que lo presenciamos no tuvimos esa suerte. Aunque, según nos dijeron, estos días de feria el mercado está tan abarrotado que casi ni se puede caminar, así que mirándolo bien igual fuimos afortunados.
En una calle aledaña al mercado también nos llevaron a conocer un horno antiguo, que funciona aún hoy día en el que se fabrican empanadas de varios tipos y otro tipo de productos. Además, en él se cocina el famoso cuy al horno, plato típico andino. De hecho, justo al lado del horno pudimos apreciar un pequeño cerrado de madera donde tenían un montón de cuys para poder verlos, tocarlos, sacarles fotos. Es curioso ver cómo tenían a los cuys justo al lado del horno que algún día será su destino. Como comentario, no sé si lo hemos dicho ya, pero el cuy es lo que en España conocemos como conejillo de Indias y aquí, en Perú, es una delicia. De hecho nuestro guía nos comentó que si celebras tu cumpleaños, invitas a gente a tu casa y no pones cuy de comer, es que no eres nadie importante. Vamos, que quedas fatal.

Por supuesto, subimos a ver el sitio arqueológico de Pisaq, conocido también como ruinas de Pisaq. Es un complejo bastante grande situado, como no, en lo alto de una de las montañas que rodea la ciudad, y en el que se puede apreciar la impresionante andenería Inca. La andenería Inca se refiere a la manera en que los incas practicaban el policultivo en las laderas de las montañas. Iban construyendo terrazas de un par de metros de alto aproximadamente, dejando la ladera como si se asemejara a una gran escalera. En cada una de esas terrazas o peldaños cultivaban algún tipo de producto. Debido a la altitud y al clima, al parecer podía haber diferencias de un par de grados de una terraza a la siguiente, con lo cual esto les servía para comprobar qué productos se daban mejor a una altura determinada y poder estudiar y mejorar sus cosechas. Hay que decir que los incas practicaban este tipo de policultivo tan avanzado cuando en Europa se usaba únicamente el monocultivo.
Estas terrazas se regaban por el proceso de inundación. Los incas canalizaban el agua de tal manera que empezando por arriba iba inundando las terrazas hacia abajo. Así era como regaban sus cosechas.
En Pisaq pudimos apreciar una ladera cubierta totalmente de andenería inca de un tamaño colosal. Una vez situados en lo alto de esa ladera y mirando hacia abajo, estamos seguros de que había más de un kilómetro de ladera cubierta de terrazas y estaban prácticamente intactas desde la época Inca. De hecho, el guía nos comentó que hasta hace pocos años los ahora nativos de esta zona todavía los usaban para estos cultivos, aunque ahora el gobierno se lo ha prohibido para evitar dañar las terrazas.
Pero estas ruinas de Pisaq no solo tenían esta faceta agrícola y económica, sino que justo enfrente a la ladera cubierta de terrazas, se hayaba otra ladera cubierta de pequeñas cavidades o cuevas y que servía para los enterramientos funerarios. Evidentemente, allí no se enterraba a gente de alto rango, si no a simples trabajadores de la zona. La mayoría de esas tumbas, según nos comentó el guía, habían sido saqueadas para vender las momias en el mercado negro.
Situado entre estas dos laderas, coronando la montaña, se hallaba un templo, ya medio destruído, pero que aún conservaba la clásica puerta de doble hoja de los incas y en la que se podía apreciar la magnífica técnica arquitectónica de los incas, con sus precisos tallados de la piedra.
Hay que destacar que quizás lo que más impresionaba y quitaba el aliento era la vista de todo el valle que había desde lo alto de estas ruínas. No nos cansamos de hacer fotos y de grabar porque se podía apreciar todo el valle e incluso a lo lejos alguno de los picos nevados de los Andes.

Después de dejar Pisaq, tomamos rumbo a Ollantaytambo, pasando por los pueblos antes mencionados como Yucay, Calca, Urubamba… Todos ellos discurren al lado del río Urubamba y encerrados entre enormes montañas. Pudimos apreciar incluso una montaña que tiene una increíble forma de sapo (parece mentira, pero es así, tenemos fotos que lo demuestran). Todos estos pueblos mantienen la arquitectura colonial con casas de una sola planta y principalmente viven de la arquitectura. Viendo a sus gentes y como viven, dá la sensación de que el tiempo aquí se ha detenido o por lo menos se ha ralentizado mucho. La gente lleva una vida absolutamente sencilla y a pesar de no tener demasiado, aquí la gente parece feliz. Es una vida sencilla y tranquila, sin agobios ni grandes responsabilidades, supongo.
Aquí, al igual que en muchos lugares de Cusco, todavía construyen casi todo con los ladrillos que ya fabricaban los incas, hechos de adobe y paja seca. El adobe parece ser una mezcla entre barro y arcilla. Es curioso cómo al pararte delante de uno de los muros de la casa puedes ver la paja formando parte del propio muro. Hay que decir que no es ni mucho menos la única cosa de origen inca que aún usan los nativos de la zona. También heredaron, por ejemplo, los aperos de labranza, las técnicas agrícolas, etc. Realmente parece quedar claro que los incas nunca desaparecieron, sino que siguen viviendo aquí pero se les llama de otra manera. Por supuesto, en esta zona podemos apreciar los vestidos típicos andinos de las mujeres con sus gorros de vistosos colores y bordados, al igual que sus faldas. Además, suelen llevar a los niños a su espalda enfundados en una especie de gran pañuelo, que anudan en su pecho y que dá una vuelta a todo su cuerpo, como si fuese una gran mochila.

Poco más de media hora después de salir de Pisaq y, trás atravesar los pueblos antes mencionados, llegamos a la ciudad de Ollantaytambo. La ciudad toma su nombre de un general inca llamado Ollanta, que se enamoró de la hija del rey inca y, al no estar permitido el matrimonio de alguien de sangre real con alguien que no lo era, a punto estuvo de ser ejecutado por querer tenerla como esposa. Su gran valentía y su valor como general hizo que cuando el rey inca murió y su hijo heredó el trono, este perdonó la vida a Ollanta y le concedió a su hermana como esposa, quedándose a vivir en el pueblo que hoy recibe el nombre de Ollantaytambo.
Ollantaytambo es un sitio muy bonito cuyo mejor valor es que conserva en su construcción gran parte de la arquitectura original inca. La base de los muros de las casas todavía son las piedras originales incas, solo que encima de ellas edificaron el resto del muro. El pavimento de las calles, las canalizaciones de agua, etc, todo sigue tal cual lo dejaron los incas.
La ciudad está compuesta por 18 calles, todas regadas por los conductos de agua inca y están dispuestas formando la forma de una mazorca de maíz. Casi todas las construcciones incas reflejaban la forma de algo que ellos veneraban o respetaban, como animales sagrados, divinidades, etc. En esta ciudad es donde se coje el tren que lleva a Machu Pichu, que por cierto está a tan solo 40 km en línea recta.
En el lado opuesto de la entrada a ciudad se sitúa el complejo arqueológico de Ollantaytambo, una magnífica construcción que en realidad ocupa, no sólo la ladera que se levanta a los piés de la ciudad, si no también la ladera opuesta.
Ollantaytambo tenía, como casi todas las construcciones incas, distintos propósitos, no era solo una fortaleza, ni solo un lugar de gobierno, ni solo un lugar dedicado a los cultivos, si no más bien un conjunto de todo ello. De hecho lo primero que se aprecia nada más ver el sitio es otra impresionante ladera llena de terrazas incas dedicadas al cultivo. Pero si subimos un poco más, vemos cómo la cosa cambia y el tallado de las piedras de los muros comienza a ser mucho más fino y delicado, con la perfección típica que los incas daban a sus templos. De hecho, podemos apreciar de nuevo las puertas de doble jamba, vestigios de pumas tallados en relieve a ambos lados de las puertas, piedras talladas en ángulos imposibles y encajando de tal forma que ni un alfiler coje entre piedra y piedra, y demás elementos típicos de los lugares incas dedicados al culto. Justo en lo alto del complejo encontramos el templo del sol, como muchos otros templos incas, tristemente tan solo queda la base y los cimientos puesto que fue ordenado destruir, como no, por los españoles, para evitar que los incas siguieran adorando a sus dioses. Aún así, estar ante la presencia de las enormes piedras que formaban el templo del sol resulta inspirador, pudiendo apreciar relieves de simbología inca (pumas, serpientes, etc).
Un poco más abajo estaba el templo de las 10 ventanas, llamado así evidentemente porque posee 10 ventanas, todas ellas hechas con la perfecta forma de un trapecio. Lo curioso de estas ventanas es que a pesar de ser ciegas y poco profundas, si asomabas tu cabeza a su interior y hablabas, se producia un eco enorme que según nuestro guía, podía oírse al otro extremo de la montaña.
Ya hemos comentado que todas las construcciones incas parecen tener una forma de algo que adoraban o que representaba algo para ellos. En el caso de Ollantaytambo, si te sitúas abajo de todo del complejo y desde cierta distancia, se puede apreciar que tiene forma de una alpaca. En este caso hubo que echarle algo de imaginación dado que había partes que estaban bastante en ruínas, pero sí tiene la forma.
Y hablando de forma, desde lo alto del templo del sol, nuestro guía nos hizó mirar a la montaña que está justo enfrente, que como ya digo también forma parte del complejo de Ollantaytambo. En esta montaña los incas excavaron unas cuevas con unas pequeñas puertas que servian de despensa para los alimentos cultivados en las terrazas de la otra montaña. Pero lo más intrigante de esa montaña era que si uno se fijaba en su cima hacia la izquierda, se podía apreciar la cara de un inca tallada en la montaña, inclusive se podía distinguir su diadema o tocado real. Por si este detalle fuera poco, resulta que esto estaba hecho de tal forma que el 21 de junio a las 5:17 de la mañana, el primer rayo de sol de la mañana, bordeaba el relieve de la cara del inca tallado en la montaña e iba a dar justo enfrente en la otra montaña, a un altar situado en el templo del sol y que se denomina el trono del inca. Según la leyenda el rey inca recibía el primer rayo de sol para fortalecerse y ser bendecido por el Dios Sol.
Por último, descendimos de lo alto del complejo y el último detalle asombroso que vimos fue una fuente inca. Lo que vimos allí parecía imposible. El agua corría a través de una canalización e iba a caer sobre una base cuadrangular perfectamente nivelada y que servía para que en ella se depositaran los residuos que pudiese traer el agua. Cuando se iba llenando esa base cuadrangular, el agua salía por una abertura que esta tenía y que tenía un diámetro muy concreto y de la cual salía otra canalización que vertía finalmente el agua. El hecho increible es que al parecer ese diámetro concreto que aplicaban a esa última canalización permitía observar un fenómeno físico que nos dejó boquiabiertos. Nuestro guía frotó con su dedo el extremo de la canalización y el agua dejó de caer a chorros para prácticamente caer muy poca agua y a ras de la piedra, como si hubiera cortado el grifo. Volvió a repetir el mismo gesto y el agua volvió a caer con toda su fuerza. Todo esto con un simple gesto de su dedo en un extremo de la canalización.

Esto fue lo último que vimos en Ollantaytambo y acto seguido nos dirigimos en bus de nuevo a Yucay, para pernoctar en nuestro hotel en pleno Valle Sagrado.
Sólo decir que hoy vamos a dormir rodeados de montañas y de un paisaje único.
Mañana por la mañana tomaremos el tren a Aguas Calientes, para abordar pasado mañana la subida a Machu Pichu.
Nos leemos.

Día 7 (20 de Septiembre): Aguas Calientes

Aguas Calientes es el pueblecito situado a los pies de Machupicchu. A pesar de que su nombre es Aguas Calientes, debido al nombre de uno de los ríos que lo atraviesan, la gente del propio pueblo le llama Machupicchu pueblo, en vez de Aguas Calientes.
Vinimos a pasar una noche a Aguas Calientes debido a que el día de la subida a Machupicchu pretendíamos subir también a Waynapicchu, que es un pico situado un poco más alto que Machupicchu, para tomar unas fotografías de la ciudadela desde ese monte. Para poder subir a Waynapicchu era necesario madrugar muchísimo, con lo cual se hacía imprescindible pasar la noche en Aguas Calientes.
Debido a la difícil localización del pueblo, a Aguas Calientes sólo se puede llegar en tren o andando (vía Camino Inca). No hay carreteras y tampoco hay coches en el pueblo. Lo que sí hay son los buses que suben y bajan la gente a Machupicchu. Lo cual nos hace preguntarnos cómo llegaron los buses allí.
Nosotros, para llegar a Aguas Calientes, utilizamos el tren Vistadome, saliendo desde la estación de Ollantaytambo. El tren discurre a lo largo del cañón del río Urubamba, proporcionando un paisaje espectacular del río fluyendo a través de los montes andinos y salpicado cada rato de antiguas construcciones incas y pequeños pueblos perdidos. Según nos vamos acercando a Machupicchu, se aprecia cómo cambia radicalmente el paisaje. De ver montes casi pelados de flora, pasamos los montes totalmente cubiertos de una espesa y frondosa vegetación tropical, señal inequívoca de que nos acercamos a la selva. De hecho, así es, puesto que tal y como nos confirmó nuestra guía, Machupicchu se sitúa en la entrada de la Amazonia peruana.

Aguas Calientes es un pueblo súmamente pequeño, básicamente tiene la estación de tren, al lado un mercado de artesanía y luego, en la intersección de los dos ríos que lo cruzan (Urubamba y Aguas Calientes), se sitúa una calle que por un lado asciende hacia las Termas de Aguas Calientes y por el otro desciende hacia el valle que conduce a Machupicchu. En los últimos años y debido a la gran afluencia de turismo, en la rivera del río Aguas Calientes, la ciudad ha ido creciendo con numerosos restaurantes, hoteles y demás espacios dedicados al turismo, además de una hermosa Plaza de Armas.
Lo mejor sin duda de este pueblo es el paisaje, parece mentira que se pueda levantar un pueblo en un sitio así, justo encerrado entre enormes montañas y atravesado por dos ríos. Todo lo que se ve cuando uno mira a su alrededor es montaña y una espesísima vegetación. Es, literalmente, como si alguien plantase una ciudad en medio de la selva.

En la mañana nos dedicamos a pasear por el pueblo, apreciar su colorido mercado y la feria que se celebraba en la Plaza de Armas. Al igual que en el resto de Perú, la gente es muy amable, muy tranquila y siempre dispuesta a ayudar. Cabe decir que, al igual que en el resto de los sitios que hemos visitado, la seguridad para el turista parece absoluta ya que la presencia de la policía turística es prácticamente continua.
Nos llamó la atención que a pesar de estar situados prácticamente en el Amazonas, habia locales que publicitaban conexión a internet. De hecho comimos en uno que la tenía y la pudimos probar. La verdad es que tener la tenía pero era horrorosamente lenta. Donde no la había era en el hotel, que por lo demás estaba bastante bien.

Después de comer decidimos subir a probar los baños termales de Augas Calientes. Se sitúan subiendo por el pueblo hacia arriba, a lo largo de la rivera del río Aguas Calientes y están enclavados justo donde el agua del río cae de la montaña. Tiene varias piscinas de aguas termo-medicinales y un bar con una ambientación mezcla entre hippie, andina y cool. Allí alquilamos un par de toallas, dejamos nuestras cosas en la taquilla y nos sumerjimos en la piscina más grande de todas. El agua estaba moi calentita y era muy relajante. Las aguas son medicinales pero no me preguntéis exactamente qué propiedades tenían, puesto que lo único que nos preocupaba en ese momento era lo calentito y a gusto que se estaba, sin mencionar el espectáculo natural que teníamos ante nuestros ojos, puesto que desde la propia piscina lo único que veíamos hacia cualquier lado eran las enormes montañas de los Andes. Es más, desde la piscina mirando al frente veíamos el monte que está justo delante de Machupicchu. Resumiendo, que más a gusto no se podía estar, por eso nos echamos más de una hora allí.
Y por fin, cuando caía la noche, salimos de la piscina y nos dirigimos a nuestro hotel dando un último paseo por el pueblo.

Día 8 (21 de Septiembre): Machupicchu

Como comentábamos ayer, nuestra intención era escalar Waynapicchu, que es un pico aledaño a Machupicchu y que está más elevado. Desde él se hace la famosa foto que se suele ver en todos los libros de Machupicchu, con la ciudadela abajo. Pero la subida a Waynapicchu está restringida a 400 personas por día, divididas en dos turnos, uno a las 7 y otro a las 10 de la mañana. La guía nos recomendó el turno de las 7 de la mañana debido a que haría menos calor, pero el problema era que para entrar en los 200 que suben a las 7 de la mañana, había que estar en la cola a eso de las 4:30 de la mañana, ya que mucha gente quiere subir y los mochileros son siempre los primeros en llegar. Así que a las 3:45 de la madrugada nos levantamos y allí estábamos a las 4:20 en la cola. Conseguimos entrar en los 200 primeros con los respectivos números de 98 y 99, y sobre las 6 el bus comenzó la subida hacia Machupicchu. Desde el pueblo de Aguas Calientes en bus, se tardan unos 20 minutos en llegar. De hecho Machupicchu sería visible desde Aguas Calientes si no fuera por otro monte que está justo delante. Durante el ascenso al pico ya podemos ver en montes aledaños otras formaciones incas: terrazas, etc. La vista es espectacular.
Una vez arriba, el bus nos deja al lado del Santuary Lodge, que es el único hotel situado a las puertas de la ciudadela y que sería donde tomaríamos la comida, después de la visita.
Finalmente, sobre las 7, pudimos entrar por fin y tras atravesar la puerta y doblar un recodo de una montaña, apareció ante nosotros la ciudadela con todo su esplendor. Es realmente difícil describir la vista con palabras, cualquier adjetivo se queda corto. Es impresionante apreciar como da la sensación de que los incas excavaron la ciudad en el mismo pico de la montaña, labrándola. El conjunto en sí es muy grande y el tour dura unas 2 horas, aunque nosotros echamos casi 3.
Para subir a Waynapicchu hay que pasar de largo la ciudadela de Machupicchu hasta llegar al extremo opuesto a la entrada y, desde allí, se asciende al Waynapicchu, que está pegado a Machupicchu. Allí nos dirigimos y comenzamos el ascenso. El ascenso a Waynapicchu es complicado, en algunos puntos es muy escarpado y no es apto para gente con vértigo o aprensión a las alturas. Es para valientes. Nosotros empezamos con buen ritmo pero no ascendimos hasta la cima, ya que Sonia ya hizo suficiente esfuerzo con llegar a algo más de la mitad. Las alturas no le gustan nada y tenía miedo de marearse al bajar, así que cuando nos faltaba sobre 15 minutos de ascenso, de un total de unha hora que lleva, decidimos detenernos y desde aquel punto filmar y tomar unas fotos de Machupicchu. Unas fotos realmente impresionantes.
Por fin, entonces descendimos y comenzamos la visita a Machupicchu. Nuestra guía nos enseñó todos los secretos de la ciudadela, pasando por la andenería inca que servía para los cultivos, la zona de viviendas, la casa del Inca, el Templo del Sol, el Intiwatana, la plaza Mayor (donde se celebraban fiestas y ofrendas) y al final de la visita subimos hasta la casa del Guardián, situado en la zona más alta de la ciudadela y que servía como puesto de vigilancia. Desde allí se tienen las mejores vistas de toda la ciudadela e incluso se puede ver el Intipunku, que es la puerta sagrada a la ciudadela, situada a lo lejos en la montaña, y que es por donde llegan los que vienen haciendo el Camino Inca. Desde la casa del Guardián nos hinchamos a hacer fotos y filmar, en total grabamos más de una hora de vídeo e hicimos cerca de 700 fotos, con eso cualquiera se puede hacer una idea de lo maravillosa que era la vista. No queríamos cerrar los ojos por miedo a perder algún detalle.
Describir todas las estancias y zonas de Machupicchu es muy difícil sin verlas in situ.
El Intiwatana era el observatorio astronómico inca. En la cima de él además se celebraba una ceremonia cuyo fin era intentar retener al Dios Sol para que no abandonase a los incas, el 21 de junio (que es cuando más lejos está el Sol de la Tierra). Como curiosidad decir que hace unos años permitieron a una marca de cervezas (cerveza Cusqueña) rodar un anuncio allí y una de las grúas utilizadas dañó la piedra ceremonial, provocándole una rotura de 8 cm.
La plaza Mayor, como ya dijimos, servía para que los trabajadores de la ciudadela hicieran ofrendas y para celebrar las fiestas. Hace tiempo se alzaba un gran obelisco en el centro pero ahora ya no está. Según nos contó nuestra guía, cuando los reyes de España vinieron a visitar Machupicchu, les trajeron en helicóptero y para hacer sitio para aterrizar en la Plaza Mayor, retiraron el obelisco. Después lo volvieron a colocar en su sitio, pero un tiempo después el presidente del Perú decidió enterrarlo definitivamente.
En toda la ciudadela se mantienen las características típicas de la construcciones incas: puertas y ventanas trapezoidales, en las zonas sagradas puertas con doble jambla, muros inclinados 13 grados y sismo-resistentes, etc. Además por ejemplo en el templo del Sol se podían observar dos ventanas estratégicamente situadas para marcar los solsticios de invierno y verano: el 21 de junio entraba el primer rayo de sol por una de las ventanas y esa luz se reflejaba directamente sobre el trono del Inca y lo mismo el 21 de diciembre por la otra ventana. Este tipo de juego de luces también se podía apreciar por ejemplo en el templo de las 3 ventanas, que tenía un propósito similar.
En alguna de las viviendas dedicadas a gente importante pudimos apreciar en el suelo como una especia de platos de piedra, que se llenaban de agua y que al parecer los incas usaban para observar el firmamento, ya que las estrellas se reflejaban en el agua y así podían estuadiarlas.
También pudimos contemplar el templo del Cóndor, que es una zona de la ciudadela donde se puede apreciar la cabeza del Cóndor tallada en el suelo, mientras dos elevaciones rocosas pegadas a la cabeza simbolizan las alas desplegadas del cóndor.
Otra cosa realmente sorprendente fue apreciar en la cima del Intiwatana una maqueta pequeña de la propia ciudad de Machupicchu, con el Waynapicchu a su lado y el río Urubamba entre ambos. Resultaba impresionante observar la maqueta y ver cómo representaba fielmente la realidad.
Seguramente podríamos seguir contando muchas más cosas pero no le haríamos justicia al lugar, ya que sin verlo o sin ver al menos fotos y vídeos, nadie se puede hacer una idea aproximada debido a lo bonito y lo especial de este lugar. Basta con decir que mis pies se resistían a abandonar la ciudadela cuando llegó la hora.
Teníamos unas expectativas muy altas de Machupicchu antes de llegar y realmente las superó. En resumen, que venir a Perú obliga a pasar por Machupicchu y que nadie que venga se arrepentirá.

Terminada la visita fuimos a comer al Santuary Lodge, luego bajamos en bus hacia Aguas Calientes y desde Aguas Calientes cogimos el Vistadome hacia Poroy, donde nos estaba esperando la agencia para traernos de vuelta a Cusco.
Desde Cusco escribimos ahora estas líneas y mañana partimos rumbo a Puno en bus turístico.

Día 9 (22 Septiembre): Cusco – Puno en bus turístico

En el día de hoy nos despedimos tristemente de Cusco para tomar dirección hacia Puno. Hacemos este viaje en un bus turístico, que va parando en los sitios más interesantes del camino.
La primera parada la hacemos en el pueblecito de Andahuaylillas. El atractivo de este pueblo, además de un bonito mercado en su plaza de Armas, es la Iglesia que dá nombre al pueblo y que también es conocida con el sobrenombre de la Capilla Sixtina Andina. Nada más atravesar la puerta de la iglesia, se entienden las razones de este sobrenombre. La bóveda cubierta de frescos, los enormes cuadros que adornan las paredes y los lujosos altares no parecen acordes a la iglesia de un sitio tan pequeño. Incluso el pan de oro que cubre los altares y los marcos de los enormes cuadros es de 24 kilates en esta iglesia. Al parecer la riqueza de esta iglesia se debe a que en la época colonial se instalaron en el pueblo jesuitas que trajeron mucho dinero y enriquecieron la iglesia.
Un detalle tétrico que nos contó el guía fue que en la época en la que se construyó la iglesia, la gente que moría en la construcción de la misma fue enterrada en las mismas paredes de la iglesia, con lo cual las paredes de la misma están llenas de cadáveres. De hecho el guía nos hizo notar que en ciertas zonas las paredes no eran rectas, si no que presentaban unos relieves, estos relieves denotaban la presencia de una de esas tumbas.

El siguiente lugar en que paramos fue el pueblo de Raqchy. Este lugar es muy importante debido a que en él está ubicado el único templo del dios Wiracocha levantado por los incas en todo su imperio. A lo largo de lo que fue el imperio inca hay varios templos del sol, la luna, etc, pero solo existe un templo al dios Wiracocha, y está situado en Raqchy.
El dios Wiracocha era el dios principal para los incas, el creador de todo. Lo interesante de este templo que pudimos apreciar es las diferencias arquitectónicas con el resto de templos anteriormente vistos. Para empezar la altura de los templos alcanzaba los 18 metros de alto, existían en este templo también pilares circulares en lugar de pilares trapezoidales, e incluso algunos símbolos labrados en las piedras eran distintos. Asímismo, la perfección del labrado de la piedra era inigualable. En el templo pudimos contemplar los recintos ceremoniales, donde se llevaban a cabo los sacrificios al dios, la zona de viviendas y unas explanada donde antaño se ubicaban más de 250 colcas o almacenes. Almacenes que servían para almacenar y conservar comida. La comida almacenada en estas colcas podía dar de comer durante un buen período de tiempo a gran parte del imperio. No se sabe cómo pero los incas conseguían mantener a las ratas y demás animales alejados de la comida dentro de estas colcas.

Después de admirar el templo del dios Wiracocha en Raqchy seguimos nuestro camino hacia Puno y nos detuvimos durante unos breves minutos en el pueblo de la Raya. Este pueblo marca el límite entre los departamentos de Cusco y Puno y además tiene la gracia de ser el punto más alto entre estos dos departamentos. Está a 4338 metros sobre el nivel del mar. Desde allí pudimos hacer unas bonitas fotos del paisaje y también comprobar que seguíamos resistiendo el mal de altura.

La última parada antes de llegar a Puno fue en el pueblo de Pukara. En este pueblo pudimos apreciar una bonita iglesia colonial y un museo dedicado a las culturas incas y pre-incas, en especial a la cultura Pukara. En el museo se podían apreciar gran cantidad de cerámicas de épocas pre-incas, de las cuales destacaba por su calidad las de la cultura Pukara. Esta cultura Pukara dejó ya legado en sus cerámicas de símbolos más tarde adoptados por los incas, como son el puma, el cóndor, la serpiente y la famosa chacana, que es como una escalera de tres peldaños que simbolizan los tres mundos que existían para los incas. Estos mundos eran el mundo interior (que era simbolizado por la serpiente), el mundo actual o terrenal (simbolizado por el puma) y el mundo de los cielos (simbolizado por el cóndor).
Como curiosidad, en este pueblo es donde se fabrican unos pequeños toritos de cerámica, que se usan en todo el departamento de Cusco para poner encima de los tejados de teja. No recuerdo ahora mismo qué simbolismo tenía, pero al parecer la costumbre venía de la época colonial, y lo más curioso es que a pesar de fabricarse en Pukara, apenas se usa en ese pueblo debido a que la mayoría de los tejados son de chapa o metálicos y los toritos debían ubicarse sobre tejados de teja. El motivo por el que en esta zona del Altiplano se usan tejados de metal y no de teja son los fuertes vientos de la zona que hacían volar los tejados de teja. Por este mismo motivo, las casas son más pequeñas para concentrar el calor.

No hubo más paradas antes de la llegada a Puno, pero sí atravesamos otra ciudad grande antes de llegar. Se trata de la ciudad de Juliaca, que a pesar de no ser la capital del departamento de Puno, es la más grande y más habitada. Es una ciudad meramente industrial y al parecer, debido a su proximidad con Bolivia, hay una gran cantidad de contrabando en la zona. Incluso al parecer la gasolina se trae mucha del país vecino.
En Juliaca se aprecia de una manera exagerada un detalle que ya resalta también en otras ciudades, como Puno. Y es que la mayoría de las casas están sin terminar. En muchas de ellas se puede apreciar los forjados de metal sobresaliendo en sus techos dispuestos para ubicar otro piso más en la casa. También muchas de estas casas están sin pintar por afuera, y con el ladrillo desnudo. Según nos explicaron, esta costumbre peruana se debe al hecho de que van construyendo la casa según tienen dinero y construyen hasta donde les llega el mismo. Cuando no tienen más paran, y continuan la construcción cuando tienen dinero disponible. Incluso en ocasiones son los propios hijos los que de mayores terminan la casa familiar. Es una concepción totalmente distinta a la española.
Un detalle curioso de Juliaca es que es totalmente plana, lo cual favorece la proliferación de un tipo de transporte ciudadano denominado taxi-cholo. El taxi-cholo es como una bicicleta a la que se le adosado delante del manillar una especie de carro con otras dos ruedas y en el que se puede transportar personas. En la ciudad de Juliaca hay más de 30000 taxi-cholos, y es el medio de transporte más utilizado.

A última hora de la tarde llegamos por fin a la ciudad de Puno, situada en el Altiplano al mismo borde del lago Titicaca. Nos transportaron a nuestro hotel, que está situado a las afueras de la ciudad, en el borde oriental del lago, tan cerca del mismo que desde la ventana de nuestra habitación nos separaban unos 10 metros del agua.
Mañana toca visita al lago.

Día 10 (23 Septiembre): Lago Titicaca, Islas de Uros y Taquile

Sobre las 7 de la mañana abordamos una embarcación para realizar nuestra visita al lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo. El lago está ubicado a unos 3800 msnm y tiene 176 km de largo por 50 km de ancho. El 60% del lago pertenece a Perú, mientras que el otro 40% pertenece a Bolivia. En la parte boliviana está ubicada la isla más grande del lago, la Isla del Sol, pero la parte peruana tiene una mayor cantidad de islas. Es tal la inmensidad del lago que uno tiene la sensación de estar en un océano y no en un lago.

Media hora después de partir del puerto, llegamos a la zona de las islas de los Uros. Los Uros son una gente que habita en el lago en unas pequeñas islas flotantes que fabrican ellos mismos con un tipo de junco autóctono, denominado totora. Con esta planta construyen sus pequeñas islas y en ellas habitan. En cada isla puede haber entre 2 y 9 familias. Viven principalmente de la pesca y ahora cada vez más, también del turismo. Pudimos subirnos a dos de las islas y compartir un rato con las familias que allí vivían, incluso nos hicieron una demostración de cómo construyen las islas y nos llevaron a dar un paseo en una de sus embarcaciones típicas, también construidas con totora. Es difícil describir la sensación de caminar sobre una isla hecha de juncos y contemplar que no te hundes, aunque se hace difícil imaginarse a uno mismo viviendo fuera de tierra firme.
No sólo construyen la isla y las embarcacions con totora,si no que sus propias casitas o chozas también están construidas con este material. Incluso ciertas partes de la totora les sirve de alimento. En los últimos años el gobierno peruano ha intentado modernizar en cierta medida a los Uros y les ha dotado por ejemplo de antenas y televisores que se alimentan mediante paneles solares.
La vida de estas islas construidas por los uros oscila entre 15 y 20 años, ya que la totora se va pudriendo. Cuando esto sucede construyen una nueva, proceso que les lleva unos 10 meses. Para evitar que el viento mueva su isla, en cada uno de los puntos cardinales de la isla, clavan un larguísimo palo al fondo del lago a modo de ancla. Y si en algún momento desean mover la isla de ubicación sacan esos palos que hacen de anclas y los utilizan para desplazar la isla empujando contra el fondo del lago.
También, según nos contó uno de los habitantes de la isla, si a veces las familias que habitan la isla tienen algún roce o se llevan mal, simplemente dividen la isla en dos con una sierra y se acabó el problema.

Después de nuestra visita a los Uros pusimos rumbo a la isla de Taquile. Tardamos en llegar allí 2 horas y media. La isla de Taquile es una isla natural y cuyos habitantes tienen unas costumbres algo curiosas. Para empezar, en la isla no existen los perros, son considerados animales que dan mala suerte y en su lugar se admiten los gatos. Los habitantes de Taquile usan unas vestimentas típicas que les sirven para diferenciar entre solteros y casados. Todos los hombres visten pantalón negro, camisa blanca, chaleco negro y un fajín, pero la diferencia está en el gorro. Utilizan un gorro bastante largo y caído, cual Papa Noel. Si el habitante está casado, el gorro es totalmente rojo. Y si es soltero, será mitad rojo y mitad blanco. En cuanto a las mujeres, llevaban una falda negra, blusa y un mantón sobre la cabeza para evitar el calor. La diferencia en este caso estaba en la blusa: las casadas podían llevarlo del color que quisieran y las solteras tan solo de uno.
Los habitantes de esta isla son muy hábiles elaborando artesanía textil. Algo que llama la atención es que los hombres se pasan el día cosiendo, constantemente tienen en su mano agujas y algo que están cosiendo. Por su parte las mujeres hacen lo mismo pero con una rueca.
Otra de las costumbres que llama la atención en Taquile es que cuando una pareja camina por la calle, el hombre camina siempre varios pasos por delante de la mujer, que siempre debe permanecer detrás.
En lo alto de la isla se ubica la plaza Mayor, en el cual pudimos apreciar un centro con bonitas artesanías y también la Iglesia de Santiago de Compostela. Aunque parezca mentira, ese es el nombre que tiene la iglesia, a pesar de estar bastante lejos de la Plaza del Obradoiro.
Antes de abandonar la Isla de Taquile con destino a Puno, nos detuvimos a contemplar un precioso paisaje en el que no veíamos el final del agua desde lo alto de la isla.

A última hora de la tarde llegamos a Puno y nos fuimos a descansar.

Día 11 (24 Septiembre): Chullpas de Sillustani

Sobre las 9 de la mañana nos recogió el guía para ir a visitar el complejo arqueológico de Sillustani, a unos 34 km al noroeste de Puno.
El complejo de Sillustani está ubicado a orillas del lago Umallo, un precioso lago muchísimo más pequeño que el Titicaca, pero aún así de dimensiones enormes para lo que nosotros estábamos acostumbrados a ver.
El complejo en sí fue un antiguo cementerio y adoratorio de la cultura Colla. La cultura Colla fue una cultura aymara que habitó la zona antes de los incas. Las chullpas era el lugar donde enterraban a los muertos y consistían en unos grandes torreones de piedra de entre 10 y 13 metros de alto, y que tenían una pequeña entrada en su base. En Sillustani hubo varios cientos de ellas, aunque a día de hoy apenas unas pocas sobreviven enteras. La mayoría fueron destruidas por los conquistadores para saquear el oro y demás objetos de valor que dejaban dentro con los muertos. Además de eso, durante años han sufrido saqueos e incluso los habitantes de la zona robaban piedras de las chullpas para construir sus propias casas. A día de hoy ya está protegido por el gobierno pero ha perdido parte de su valor.

Hacia el mediodía regresamos a Puno y antes de coger el bus hacia Arequipa, fuimos a contemplar el centro de Puno, con su bonita plaza de armas. Curiosamente, al ser 24 de septiembre, se estaba celebrando un desfile de las fuerzas armadas en honor a la Virgen de la Merced, patrona de la ciudad. Estuvimos un rato presenciando el desfile y después de comer en un bonito restaurante cogimos el bus hacia Arequipa.

Día 12 (25 Septiembre): Cañón del Colca – Chivay

A eso de las 8 de la mañana nos ha recogido el bus turístico para realizar la excursión al Cañón del Colca. Esta excursión es de dos días y una noche. En la noche dormimos en el pueblo de Chivay, situado en pleno valle del Colca.
Desde Arequipa a Chivay, el viaje nos llevó como 3 horas. Eso sí, haciendo dos o tres paradas. Para llegar al Valle del Colca hay que atravesar la segunda reserva nacional más grande de Perú: la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca. Como casi todo aquí en Perú, el camino discurre sobre un altiplano rodeado de los Andes. El paisaje es pedregoso y por momentos árido, aunque muy bonito. La mayor pega es que la carretera es bastante mala.
Por el camino hacemos varias paradas para observar a los camélidos andinos en su hábitat natural. Pudimos observar alpacas, llamas, vicuñas e incluso hemos podido fotografiarnos con alguna.
Otra de las paradas que hicimos fue para poder ver y fotografiar el denominado bosque de piedras. Es una curiosa formación geológica que se produce en una montaña por la erosión del viento, dando lugar a que en la montaña se formen bloques de piedra que parecen árboles. Todos juntos parecen un gran bosque de árboles de piedra.
La última parada que hicimos antes de llegar al pueblo de Chivay (que por cierto, el nombre del pueblo significa: “donde se hace el amor”) fue en el mirador de los volcanes. Este punto es el más alto en el que hemos estado y estaremos durante el viaje, ya que está situado a 4910 metros sobre el nivel del mar. Desde él se tiene una magnifica vista de los nevados de los Andes y de muchos de los volcanes que rodean a Arequipa, como son: el Chachani, el Misti, el Savancaya, el Ampato, etc. Varios de ellos sobrepasan los 6000 metros de altitud.
A pesar de estar a casi 5000 metros de altitud, en esta ocasión tampoco notamos los efectos de la altura. Sí es cierto que se nota que al inhalar aire, como que el aire te sacia menos, pero no llega a ser una molestia importante ni nos provocó dolores de cabeza ni estomacales, aunque sí hubo una chica que iba en nuestro bus turísticos que sintió náuseas y tuvo que bajar a vomitar.
La vista desde el mirador como ya digo es espectacular y estuvimos un ratillo allí sacando fotos y grabando.
Después continuamos el viaje descendiendo por las laderas de las montañas hacia el pueblo de Chivay, que está a 3600 metros sobre el nivel del mar, enclavado en un precioso valle entre montañas.
Al igual que en todos los demás pueblos y ciudades de Perú, el pueblo está construido alrededor de una plaza de Armas, donde se situa una iglesia y un colorido mercado. En Chivay paramos a comer y seguidamente nos dejaron a cada uno en nuestro respectivo hotel.
A nosotros nos tocaba un hotel denominado hotel Refugio. Por la tarde teníamos programada una visita a unas termas en el pueblo de Chivay pero el guía cuando nos llevaba hacia el hotel nos comentó que nuestro hotel parecía estar en un paraiso, pues estaba ubicado en el mismo cañón de un río y tenía sus propios baños termales, así que podíamos disfrutar de ellos. Realmente decia la verdad, el hotel era precioso. Ubicado en el mismo lecho del río y con unas vistas impresionantes de un bonito cañón pudimos disfrutar de una de las varias piscinas termales que tenía el hotel. Desde la piscina, a 34 ºC, pudimos realizar fotografías y apreciar el paisaje. Pero como era demasiado bonito para ser cierto, a la mañana siguiente llegó la parte mala. Al parecer había habido una avería de noche en un transformador en el pueblo y no se habian podido llenar los depósitos de agua. Conclusión: no pudimos ducharnos porque no había agua, ni siquiera fría. Bastante cabreados decidimos por lo menos desayunar y la verdad es que el desayuno tampoco era nada del otro mundo. Comparado con el resto de hoteles que hemos visitado, era bastante escaso y con poca variedad de alimentos. En resumen, el hotel está situado en un lugar precioso y su construcción también es fantástica pero nos dejó una sensación un tanto agridulce, aunque hay que decir que de haber podido ducharnos hubiéramos quedado muy contentos, ya que las dos horas y pico que echamos en los baños termales fueron un escándalo.

Día 13 (26 Septiembre): Cañón del Colca – Mirador del Cóndor

Sobre las 6:30 de la mañana y como ya hemos dicho, sin duchar, nos recogió el bus turístico de nuevo. A juzgar por las pintas de muchos de los que iban en el bus turístico, la gente de nuestro hotel nos había dicho la verdad y la avería debía haber sido general en todo el pueblo. Una vez olvidado el tema de no poderse duchar, nos concentramos en disfrutar del día y pusimos rumbo a la Cruz del Cóndor, en el centro del Cañón del Colca.

Durante el camino hicimos parada en un par de pueblos, uno de ellos se llamaba Maca y del otro no nos acordamos. En ellos paramos a observar su plaza de armas, sus iglesias coloniales y sus mercados. Destacar que en las iglesias tenían un balcón en su fachada que servía para que en la época colonial los indígenas pudieran apreciar las imágenes de los santos y las vírgenes que se colocaban en ese balcón, ya que los indígenas no tenían permitido el acceso a la iglesia.
En el mercado de ambos pueblos había gente con águilas y búhos atados con una cuerda y que a cambio de una propina te ponían un gorro y te subían el águila a la cabeza para que te hicieses una foto. También te podías poner el águila en el hombro, el brazo, etc. La verdad es que eran impresionantes y tuvimos la sensación de hacerlo pero había tanta gente congregada y tanta espectación que nos daba algo de vergüenza con toda la gente mirándonos, así que al final no lo hicimos.

Después de haber abandonado el segundo de los pueblos y ya muy cerca de la Cruz del Cóndor, hicimos una última parada para observar las tumbas colgantes de la cultura pre-inca Qolla, las litomaquetas y un impresionante valle de terrazas pre-incas.
Las tumbas colgantes son como unos huecos o pequeñas cuevas oradadas en la montaña y donde los Qolla daban sepulto a sus muertos. Pudimos observalas desde bastante cerca. Según nos comentó el guía, la mayoría fueron saqueadas por los furtivos.
Las tumbas de los nobles se distinguían de las tumbas de la gente normal por su color rojizo y porque estaban situadas más arriba porque de esa forma estarían más cerca del Apu (dios de la montaña).
Justo cuando nos estábamos preguntando cómo demonios se subían allá arriba para enterrar a sus muertos, nuestro guía nos comentó que la carretera por la que circulábamos y desde la que observábamos las tumbas, años atrás estaba mucho más alta, casi a la altura de las tumbas, pero que esa zona se había desprendido y caído hacia abajo debido a los terremotos provocados por las erupciones volcánicas en la zona.
Justo enfrente a la zona de las tumbas, pudimos contemplar un inmenso valle lleno de terrazas pre-incas destinadas al cultivo. La visión era increible ya que la extensión de la zona de terrazas era inmensa, abarcaba un amplísimo valle y parte de la ladera de la montaña de enfrente. Según nos comentó el guía, algunas de ellas aún se utilizan por la gente de la zona. Era muy bonito ver el efecto multicolor, ya que unas terrazas estaban verdes de la hierba, algunas amarillas, otras de tono rojizo, etc. Ya hemos hablado en varias ocasiones de las famosas terrazas, así que no es necesario volver a repetirse, tan solo recordar que era una técnica de cultivo muy eficiente y que por ejemplo les permitía evitar el efecto de las heladas y así no perder sus cosechas, a pesar del frío en esas alturas.
Pero quizás una de las cosas más curiosas en esta zona era la litomaqueta. La litomaqueta, como su nombre indica, es simplemente una maqueta realizada en piedra. Concretamente era una maqueta de toda la zona de terrazas, tallada sobre una piedra de unos 3 metros de ancho y metro y medio de alto. La piedra estaba al pie de la zona de tumbas colgantes y situada justo enfrente a la zona de terrazas, con lo cual podías observar la maqueta en la piedra y su correspondencia con la realidad, y el efecto era sublime. Resulta difícil de entender la habilidad que tenían para hacer estas maquetas y luego plasmarlas en la realidad.

Después de esta última parada llegamos por fin a la Cruz del Cóndor, un mirador situado en lo alto del Cañón del Colca, que es el cañón más profundo del mundo. Tiene una profundidad máxima de 4160 metros y el mirador del Cóndor está a unos 3600 metros.
En el mirador estuvimos unos tres cuartos de hora, apreciando un paisaje que te deja sin aliento. Las profundas gargantas del cañón y el río discurriendo en lo más hondo es un paisaje impresionante. Y lo mejor es poder disfrutar del majestuoso vuelo de los cóndores. Aunque se hicieron esperar, al final pudimos ver a varios de ellos sobrevolar nuestras cabezas. Es precioso ver cómo planean alrededor del cañón y sobre nuestras cabezas con sus 3 metros de envergadura. Se pueden apreciar muchos cóndores en ese lugar porque muchos anidan en esa zona, en la garganta del cañón. Según nos comentó el guía, cuando les escasea la comida, se desplazan a veces hasta 200 km hacia la costa, o hacia Bolivia para alimentarse y luego volver.
Después de permanecer observando a los cóndores un buen rato, nuestro guía nos llevó a hacer un trekkinng de una hora por un sendero que discurría a orillas de la garganta del cañón. Desde él pudimos seguir apreciando los magníficos paisajes y sacando muchas fotos, así como despedirnos de los cóndores con el último sobrevuelo que hizo uno de ellos sobre nuestras cabezas. He de decir que yo me volvía loco para perseguirlos con la cámara de vídeo y Sonia para dispararles fotos.

Después del trekking volvimos de vuelta al pueblo de Chivay, donde comimos y pudimos probar la chicha de maíz, bebida típica andina que ya tomaban los incas. Es de color similar al vino tinto pero es muy refrescante y dulce.

Después de comer salimos en dirección a Arequipa y llegamos a la ciudad a las 5 menos cuarto. A recomendación del guía aprovechamos que llegábamos temprano para ir a ver la famosa momia Juanita en el museo de Santuarios Andinos. Estábamos de suerte porque está a tan solo una cuadra de nuestro hotel (una cuadra es una manzana).
En el museo pudimos apreciar esta famosa momia, que fue un sacrificio ritual realizado por los incas con el que intentaban aplacar la supuesta ira de los dioses de las montañas (o Apus), cuando éstas entraban en erupción o había desastres naturales.
Los sacrificios eran de niños o niñas muy jóvenes y se realizaban en lo alto de las montañas, siendo enterrados allí con gran cantidad de vasijas, adornos, joyas, ropas ceremoniales, etc.
En toda la zona de volcanes que rodea a Arequipa hasta ahora se han encontrado un total de 16 momias de estos niños que fueron sacrificados, siendo la más famosa de ellas la mencionada Juanita, que pudimos apreciar en el museo en directo.
Las momias en general se conservan muy bien porque permanecieron congeladas unos 500 años bajo el glaciar de las cumbres, en concreto la momia Juanita tiene un estado de conservación muy bueno, hasta el punto de que conserva los dientes, las uñas, el pelo, se le notan las arrugas de los dedos, etc.
La momia Juanita fue hallada en el volcán Ampato, gracias a una erupción de este, que descongeló el glaciar bajo el que se hallaba la momia.
Hay que decir que este es uno de los museos que más nos ha gustado de todos los que hemos visto, no sólo por poder apreciar una momia tan impactante, si no por ver todos los objetos con los que eran enterrados estos niños sacrificados y que incluyen figuras de oro excepcionalmente labradas, magníficas vasijas de cerámica, ropas y telares muy bonitos, etc.

Después de salir del museo dimos un paseo por la zona centro que rodea a la plaza de Armas y luego nos dirigimos al hotel para poder ducharnos por fin, y descansar.

El otro día en el trabajo me encontré con la necesidad de montar en un servidor Debian un recurso compartido por un servidor Windows 2000 que está en Dominio. Todo parecía sencillo hasta que observe que tenía problemas de acceso desde la maquina Debian y, echando un ojo al visor de sucesos del servidor Windows 2000, comprobé que el servidor Windows no me estaba autenticando bien.

Después de mil pruebas hallé el problema. Resulta que en el fstab para montar el recurso Samba lo puedes especificar así, por ejemplo:

//ip_servidor/carpeta_compartida /punto_de_montaje cifs auto,rw,username=nombre_de_usuario,domain=NOMBRE_DE_DOMINIO,password=password password 0 0

Y funciona sin problemas, el caso es que yo necesitaba montar el recurso desde un script y, por razones que no vienen al caso no quería que quedase en el fstab el montaje asi que lo hacía manualmente con el comando smbmount. Ahí vino el problema ya que al parecer por mi propia experiencia el smbmount parece no entender el parametro domain como el fstab y para poder hacerlo con smbmount tuve que hacerlo asi:

smbmount //ip_servidor/carpeta_compartida /punto_de_montaje -o username=”NOMBRE_DE_DOMINIO\nombre_de_usuario“,password=password

Justo al contrario, si en el fstab no ponemos la opcion domain y ponemos el dominio dentro del parametro username al igual que en el smbmount no funciona.

Cosas que pasan.

Flash 10 para Linux 64 bits

Todavía es una version alpha al parecer pero yo por mi parte lo he instalado en mi Debian Lenny del trabajo y por ahora me va perfectamente, no carga la CPU (nada parecido al glotón nspluginwrapper) y las animaciones y videos en flash funcionan a la perfección. Aconsejo probarlo.

He aquí el enlace al anuncio oficial de Adobe donde podéis acceder a la descarga de la librería. La instalación consiste simplemente en colocar la librería en el directorio de plugins de firefox, que es usualmente “/usr/lib/mozilla/plugins

Un saludo.

De vuelta

Después de tanto tiempo sin publicar nada, decido retomar el blog para volcar en el mis experiencias, ideas, consejos, tutoriales, idas de olla, etc… por si a alguien le sirven de ayuda o le interesan. Eso si, el ritmo de publicación seguirá siendo tan anárquico como siempre ya que el trabajo es lo primero, y mas para un SysAdmin en apuros….

Nos leemos.

Beryl 0.2.0, más y mejor

Buenas gente, vía Cesarius me entero de que ya tenemos entre nosotros la versión 0.2.0 estable de Beryl. Recién salidita del horno esta versión aporta sobretodo más estabilidad, ya que no añade cambios significativos en cuanto a los plugins de efectos disponibles. Además como novedad también le han pegado un buen lavado de cara al Beryl-Manager.

El resultado es, como ya todos conocéis, un decorador de ventanas que hace palidecer al Windows Vista ( y consumiendo ni una tercera parte de los recursos que éste se merienda) y que incluso está en condiciones de asaltar el trono de MacOSX.

¡No se a que esperáis para hacer el apt-get update seguido de un buen apt-get upgrade!

Bueno y para el que no lo tengo todavía instalado (¿estás loco o qué?) ahí le dejo la guía oficial de instalación de Beryl:
Wiki de Beryl

Buenas gente, hoy quiero hablaros de todo un descubrimiento que he hecho recientemente. Su nombre es Dragdropupload y es una estupenda extensión para nuestro bienquerido y amado y nunca suficientemente alabado zorrito llameante, oséase Firefox.

La extensión en cuestión es, como decirlo, el sueño de todo gran vago. Creada por el señor Emanuele Ruffaldi, a partir de hoy el Señor de los Vagos, esta extensión nos permite adjuntar archivos en páginas web simplemente arrastrando los archivos a adjuntar sobre la web en cuestión. Y tu dirás: “Pos no me parece para emocionarse tanto y poner un post”. Quizás si pero como a mi me mola y no se de que otra cosa hablar hoy pues se siente. Fuera de coñas la extensión es más útil de lo que puede parecer en un principio, por ejemplo cuando quiero adjuntar un fichero en Gmail paso de usar el diálogo de búsqueda para navegar por la ruta hasta el puto fichero que siempre tengo tirado en mi escritorio…etc…lo típico. Ahora simplemente lo arrastro y listo. ¡Enviar!

Como ya os decía es el sueño de todo gran vago, y como representante de honor de ese enorme colectivo os animo a probarlo y así poder regodearos un poquito más en vuestra vagancia, como yo. He dicho.